Camino de Santiago con diabetes: otra mochila que gestionar

By 19 julio, 2018Consejos
camino de santiago

Si has hecho alguna etapa del Camino de Santiago, sabes lo que significa el macuto o mochila para el peregrino. Una compañera donde transportar todo lo necesario, pero también una responsabilidad que vigilar, que cuidar para que no se deteriore, que gestionar con orden y concierto para que todo esté en su sitio… Podríamos decir que el peregrino con diabetes transporta con su enfermedad una segunda mochila, una que no desea y que no tiene la funcionalidad de la primera, pero sí comparte ciertas materias en cuanto a responsabilidad: vigilancia, cuidado, gestión… y, en definitiva, un peso extra que cargar a la espalda etapa sí, etapa también.

Pero al igual que la primera mochila, la de tela, puede transportarse durante cientos de kilómetros a pesar de lo abrumador que nos pueda parecer levantarla por primera vez cargada hasta arriba, la diabetes también puede gestionarse y mantenerse vigilada en todo momento, si se toman las precauciones adecuadas y se sabe cómo resolver las situaciones más peliagudas.

Consejos para afrontar el Camino de Santiago con garantías si tienes diabetes

  • Preparación física. Esto es básico. Si eres una persona que practica deporte de forma regular, tú serás quien mejor conozca tu capacidad y tus limitaciones. Es recomendable que practiques de forma regular durante semanas antes de comenzar para preparar tu cuerpo y tus piernas. Fundación para la Diabetes recomienda un entrenamiento de intensidad progresiva durante tres meses antes del Camino.
  • Profesionales de la salud. La diabetes es una enfermedad que se gestiona en equipo, y tu equipo médico será quien mejor te pueda asesorar para ajustar el tratamiento y evitar complicaciones.
  • Control de la glucosa. Es imprescindible el glucómetro, ya sea tradicional o de medición continua, para constatar que te mantienes en niveles aceptables de glucemia. Sobre todo teniendo en cuenta que vas a estar muchas horas practicando actividad física y en directa exposición al sol, lo cual puede ser traicionero para el control de glucosa.
  • Alimentación. Comerás todos los días fuera de casa, algunos días de menú, otros de bocadillo… es importantísimo que lleves un control de las raciones de hidrato ingeridas, para que no se salgan de las pautas recomendadas por tu equipo médico. Puede ayudarte esta tabla de equivalencias de Hidratos de Carbono de la Fundación para la Diabetes.
  • Medicación. Asegúrate de cuántos días planeas caminar, y calcula bien la cantidad de medicación que necesitarás (sea insulina o antidiabéticos orales) para que no te falte nada.
  • Para bajadas de azúcar. Es importante que no falten provisiones para posibles bajadas de azúcar. Lleva sticks de Gluc Up 15 (fáciles de transportar) para remontar situaciones de descenso glucémico leve y, por supuesto, glucagón para casos severos, con pérdida de conocimiento. Es imprescindible que alguna de las personas que te acompañe sepa preparar y administrar una dosis de glucagón.
  • Conservación. Para la conservación, tanto de la insulina como del glucagón, es aconsejable llevar una nevera o estuche portátil que mantengan a temperaturas adecuadas. 

Con estas recomendaciones básicas, los consejos de tu equipo médico y, sobre todo, tu buen criterio y sentido común, no hay motivo para que no puedas cargar esta mochila, junto a la otra, hasta la misma Catedral de Santiago. ¡Buen camino!

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