5 consejos para ir a buscar setas

By 26 octubre, 2017Deporte y diabetes
Consejos seteros

Aunque las temperaturas y el cielo no den señas de ello en ocasiones llevamos ya unas cuantas semanas de otoño, y las primeras hornadas de setas han llegado a las fruterías. Boletus, níscalos, cantharellus, pardillas, galampernas, amanitas rubescens… Son muchas las familias y especies de temporada que podremos encontrar, al margen de las variedades de cultivo como la seta de ostra o la shiitake que podemos encontrar casi en cualquier supermercado. Pero, ¿quieres ir a la frutería para poder degustar estos deliciosos frutos de la tierra, o prefieres calzarte las botas y llevar recoger las setas con tus propias manos?

Si te animas a organizar una excursión setera con amigos, familia o pareja, disfrutarás de una doble satisfacción: los beneficios de una buena sesión de actividad física saludable (caminar es uno de los mejores ejercicios para el control de la diabetes), y el gozo de llevar a casa alimentos que has recolectado sin más instrumento que tus piernas y tus propias manos. Además, las setas son alimentos con muchos nutrientes y un bajo contenido graso.

¿Qué dices? ¿Repasamos 5 consejos para que esa excursión setera sea un éxito?

  1. Lugar y momento. Las setas no salen en todos los lugares ni en todas las circunstancias. Necesitan calor y humedad, por eso el clima otoñal es propicio para su surgimiento. Por otro lado, depende de las variedades, suelen crecer a la vera de árboles, en bosques generalmente frondosos (robledales, hayedos…), aunque algunas especies salen en zonas de campo, como los champiñones. Si conoces bien los montes y bosques de tu zona, sabrás por dónde moverte para tener más posibilidades de encontrar lugares adecuados. Si eres novato en la búsqueda setera o nuevo en la región, pregunta, infórmate, busca en Internet, en webs o foros como Fungipedia. Aunque puede que no tengas suerte con algunas personas; hay seteros que guardan con mucho celo las localizaciones donde más y mejores piezas encuentran. Por otro lado, infórmate de si existen restricciones en cuanto a la cantidad de setas que puedes recoger, ya que hay áreas, como algunas regiones de Castilla y León, en las que se establecen limitaciones o cánones para la recolección.
  2. Sal temprano de casa. La gente de la zona suele conocer muy bien los lugares donde más crecen y si esperas a media mañana para iniciar la excursión, puede que sólo encuentres los restos de los tallos por donde pases y vuelvas a casa con la cesta vacía.
  3. Asegúrate de que sabes lo que tocas. Si no tienes conocimientos sobre especies de setas y su posible toxicidad, acompáñate de alguien que controle. Nunca cojas setas que no sepas identificar, sólo porque no la reconozcas como venenosa. Es posible que no conozcas justo esa especie en particular, o que estés equivocado. Y, para asegurarte de que no se te cuela ninguna invitada indeseada, trata de acercarte a un club micológico para que te ayuden a identificar toda tu recolección.
  4. Provisiones. Lleva una cesta de mimbre para ir guardando las setas que vayas recogiendo del suelo. Abrígate bien, que por la mañana refresca y lleva agua y algo de fruta para cuando las fuerzas flaqueen. También es recomendable que lleves a mano algún stick de Gluc Up 15 para reponer hidratos cuando los necesites.
  5. ¡Ten paciencia! Ante todo, no desesperes. Es posible que lleves varias horas caminando y no encuentres rastro de setas. Si eso es así, cambia de zona (si tienes posibilidad de desplazarte en coche) o, directamente, sigue caminando y disfrutando del paisaje y la experiencia. Aunque vuelvas a casa con la cesta vacía, no lo tomes como un fracaso. Habrás disfrutado de una estupenda jornada en buena compañía… y siempre estarás a tiempo de bajar a la frutería.